sábado, 15 de marzo de 2014

La vida de un juguete.

Os miro y pienso: ¿por qué?
Soy como un juguete, pero no me refiero a que jueguen conmigo.
Me explico:
Soy esa persona que fácil se encariña, que con poco que le demuestres ya va a estar ahí siempre. Soy aquel juguete increíble que parece que siempre será querido y que nunca olvidarás. Soy el juguete nuevo que se mete en vuestra habitación y os intenta demostrar que siempre estará dispuesto a ser vuestro, que nunca se irá. 
Y pasa el tiempo. Y el juguete nuevo ya no es tan novedoso, y os dais cuenta de que existen juguetes mucho mejores, que con poco que hagan os harán más felices que este juguete que lo ha intentado todo y ha conseguido nada.
Y me dejáis así, como un juguete roto, al que acudís de vez en cuando para que no se sienta mal, pero demostrando que no merece la pena, que cansa al cabo de un tiempo.
Y este juguete ya tiene asumido que no será suficiente nunca, pero tiene la esperanza de ser guardado en el baúl de los recuerdos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario