sábado, 28 de septiembre de 2013

Intoxicación de recuerdos y sentimientos.

Solamente soy una raja en este castillo de cristal.
Me adentro en callejones sin salida y no me doy cuenta de que la salida está en la entrada.
Ya no tropiezo con la misma piedra. Ni con ninguna. Ahora mis pies heridos son los que me hacen tropezarme sin necesidad de que haya ningún obstáculo.
Me siento como una cebolla, siempre diciendo 'lo siento, nunca he querido hacerte llorar'. Y cubierta en tantas capas para que nadie conozca mi verdadero interior.
Creo que ya es hora de ser feliz otra vez.
Ser el cambio que quiero para el mundo.
Ser yo, y dejar de ser.
Y un cartel en mi frente que diga:
'Bienvenidos a mi realidad.'

domingo, 22 de septiembre de 2013

Este mundo es bipolar.

Robando y agarrando lo que fuera para arreglar las piezas de dentro. Sin dinero, sin esperanza. De cabeza a ninguna parte.
Hasta que te quedas parado, te miras en el espejo. Y estás que no te crees en lo que te has convertido. Juraba que iba a llegar a ser alguien, y todo el mundo crece. Vendemos nuestros sueños y nuestro potencial para escapar a través de ese murmullo... Juraría que ya he pasado por esto antes. Hay una guerra en mi corazón que reconozco. Hay una espina clavada, eso es lo que me desgarra desde el principio.
Corazones doloridos, llenos de cicatrices. La música es la única cura que me alivia, pero estoy demasiado acojonada para quitarme toda esta mierda de encima.
Una voz sigue hablándome en mi cabeza, y la voy a joder. Lleno la pistola de plomo y la reventaré hasta que ese runrún se calle.
Hay una puerta hacia mi conciencia pero no puedo abrirla, ni mirar por la mirilla.
Estaba a su lado, pero estaba caminando sola.  No puedo creer que esté pasando, hundiéndome en la depresión. Ya había estado aquí antes, y ahora he vuelto de nuevo. El camino era hacia arriba pero yo lo seguí hacia abajo. Nudillos ensangrentados, entumecidos y doloridos por golpear todos esos putos miedos que no quieres que se acerquen. Y se acercan. ¿Y qué tienes que hacer?
Este mundo es bipolar; precioso para algunos y para otros el más jodidamente triste.
Serenata en mi cerebro, una cuchilla de afeitar, locura.
Me gustaría volver al pasado. Seguramente no para cambiar nada, sino para revivir los momentos en los que era feliz y no me daba cuenta.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Agotada.

¡No puedo más! ¡Estoy harta! Estoy... estoy... estoy... cansada.
Joder.
¿Por qué así? ¿Por qué siempre de la peor forma? ¿Por qué tan de repente?
¿Existe el destino? Porque le estoy cogiendo asco.
Me hicieron daño y ahora soy distinta. Y no es justo para mi ni para nadie. Puta onda expansiva de mis penas, joder, que afectan a quienes menos debe. Putada.
¿Puedo vivir así? Jodiendo a todo el que quiero. ¿Tal vez hago daño para que no me hagan daño?
Eso no puede ser. No puedo pasarlo peor que haciendo daño a quien no debe sufrir.
Pero yo, no puedo más, no puedo ni llorar todas las noches ni odiarme ni... joder, necesito un cambio. Pero no soy capaz, y menos así. Con un cansancio mental del 80%. Cansada de rayarme, de pensar, de soñar. De esconderme para llorar sin que nadie pregunte, de callarme tantas cosas que me duelen.
Cansada. Joder. Cansada. Eso es lo que más me define ahora.

martes, 17 de septiembre de 2013

Fracasar en sueños y triunfar en pesadillas.

Diría muchas cosas, pero es de mala educación hablar con la boca llena y el alma vacía.
Qué gracioso, que después de toda una vida dando pasos de elefante queramos volver al pasado y revivir cada instante. Somos... ¿gilipollas? 
A veces pasamos demasiado tiempo sin vivir en absoluto y de pronto toda nuestra vida se concentra en un instante. 
Y bueno, he vivido tanto tiempo sumida en la oscuridad que casi se me había olvidado lo bonita que es la luz de la luna.

Te pones a pensarlo y, ¡joder! ¡Todas las rosas tienen espinas! Pero merece tanto la pena pincharse por las que merecen la pena... 
Después de toda noche empapando de lágrimas la almohada toca un día con una sonrisa (falsa) en la cara.
Y... bah, ¿para qué te molestas en intentar olvidar? Si dentro de un tiempo vas a volver a recordarlo. Aunque es posible que sea una costumbre imposible de abandonar, lo de hacerte el gilipollas loco y pensar que puedes olvidar. Ilusos..
Pero el ser humano es así... Fracasa en sus sueños y triunfa en sus pesadillas.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Se siente como si ya nada importase lo más mínimo.

Es sencillo hacer reír a alguien, sacarle una sonrisa a una persona que quieres. Hacerle sentir bien.
¿Por qué me cuesta a mi tanto? Por qué hago todo tan difícil...
La gente dice que los malos recuerdos son los que causan el peor dolor, pero yo sufro más las sonrisas pasadas. Actualmente, son los mejores recuerdos los que me vuelven demente.
Es mejor hacerse el loco, y pensar que los sentimientos son como visitantes. Tienes que dejarlos que te visiten y luego irse. Qué fácil suena, qué difícil sonido.
Y entonces... te das cuenta de que eres esa persona.
Esa que vacila un pequeño "estoy bien" entre los dientes, pero yo creo que aunque buscase en todos los océanos de este mundo, jamás nadie encontraría la realidad oculta de esas palabras.
Parece que estoy perdiendo algo muy dentro de mi.
Sí, todos sufren algunos días.
Todos sufren.
Todos gritan.
Todos se sienten así de mal en algún momento.
Se siente como si ya nada importase lo más mínimo.
Nunca he querido hacer sentir mal a nadie. Y esto no puede estar pasando. No puedo estar mirándome al espejo y criticándome todos los días. Eso no lo hacen todos.
Demasiadas preguntas en mi cabeza, y demasiadas respuestas que no consigo encontrar. Ojalá pudiera volver el tiempo atrás, aunque tal vez eso no cambiaría nada. Los monstruos se crean poco a poco. Tendría que retroceder... demasiado.
Consumo, despedazo, rompo los corazones ajenos. Y qué queréis que os confiese, eso rompe el mío peor que si le diera martillazos.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Es divertido imaginar.

Es divertido imaginar que somos extraños
e imaginas que estás sentado en alguna otra habitación,
en otra casa,
incluso a veces en otro país,
pensando sobre cosas que
ni siquiera se me ocurrirían.

Es divertido pensar que estás ahí fuera
sonriendo, divirtiéndote, amando, soñando..
y deseando a las mismas estrellas
que miro cuando cae la noche
como una cortina sobre el horizonte.

Es divertido pensar que en un futuro
podré ser suficiente para alguien
y sabré no hacer daño.
Pero hoy es agotador pensar
que es mejor alejarse de mi lado
para ser feliz.

sábado, 14 de septiembre de 2013

No sé explicarme.

Ignorar lo que te hace daño no es nada fácil de hacer pero sí de fingir.
Nunca he dicho que mi vida sea una mierda pero si que hay algunos aspectos que lo son.
Tengo mucho miedo de cometer errores y estropearlo todo. Tengo un diario lleno de páginas en blanco y una cabeza llena de palabras no dichas. Intento hacer lo mejor pero creo que solo estoy haciendo lo peor. El secreto está en dejar de sentir, pero si dejas de sentir es porque has dejado de vivir.
Sonará extraño, pero siempre es bonito un 'quédate'. Pero también lo es un 'no me dejes ir, no dejes que me marche'.
Nunca he probado una calada de un cigarro pero si de algo soy experta es en consumir sonrisas. Agotarlas.
Cambio un abrazo que me haga sentir viva por 5 minutos de carcajadas. Prefiero no reír y sentirme viva. No se admiten devoluciones.
No busco alguien que me entienda, sino alguien que me haga entenderme.
Una motivación pasajera.
¿Quieres saber una cosa?  Mi mayor temor es que con el tiempo me verás como me veo a mí mismo. Por mi culpa. Por dejarme conocer.
Dejar que alguien me conozca solo abre la puerta a mis demonios que residen en el jodido corazón que ha sido abierto. No entres ahí, por favor. Puedes salir malherido. Y yo también.
Es lógico pensar que duele. Personas que te han dado tantos momentos que recordar y ahora se han convertido en recuerdos. Las personas. No es plato de buen gusto.
Todos hemos perdido a gente por el camino, que se han quedado atrás. O nos hemos quedado nosotros parados. No lo sé. Pero sin duda duele que la culpa hayas sido tú mismo.
Y ahora toca entender que hacer con tanto daño. Y qué hacer para dejar de hacérmelo.