martes, 27 de agosto de 2013

Merece la pena.

Hay que saber por quién complicarse la vida. Hay que saber elegir bien entre lo que quieres y lo que es bueno para ti. Por suerte a veces lo que es bueno y lo que quieres están inmersos en un mismo ser, aunque a primera vista todo parezca muy turbio. Pero al fin y al cabo las apariencias engañan, y solo uno mismo sabe que es lo que puede llegar a hacerle feliz. Hay que saber por quién dar la vida, por quién llorar y por quién reír. Hay que saber diferenciar entre lo que puedes hacer y lo que no, saber cuales son tus límites. Qué cojones. Ya estoy harta de límites, de ponerme barreras yo sola. Ya va siendo hora de coger carrerilla y saltar el puto abismo, aunque caiga y me estrelle. Ya tengo un colchón, ya he caído tantas veces que ya no siento ni el dolor. Por una vez más no pasa nada. Es que me da incluso igual. Me da exactamente igual si me tiro del precipicio y siento dolor, va a merecer la pena. Estoy segura de ello. He tardado en darme cuenta pero las cosas fáciles no son las que merecen la pena, por eso me complico la vida por algunas personas. Porque así sé que si merece la pena, que sí merece la pena cada sonrisa falsa con una lágrima entrecortada, porque merece la puta pena. Y no voy a parar hasta conseguirlo. Como para un payaso la sonrisa de un niño es su mayor debilidad, yo voy a hacer sonreír a quien quiero. Y eso merece la pena.

viernes, 23 de agosto de 2013

Lo mejor es sentirse libre en este mundo tan cerrado.

Acelerando por un camino en el que solo hay curvas. Normal que descarrile y me estrelle de vez en cuando. Pesadilla en pleno despertar, o mientras intento dormir. Cierro los ojos, no veo nada. Los abro y siento lo mismo que si los tengo cerrados. No sé si prefiero vivir en el mundo de mis pesadillas en sueños o en mis pesadillas reales. ¿Prefiero que me persiga 'el hombre del saco' o que me falle gente que prometió no fallarme?
Un paso hacia delante, dos hacia atrás. A lo mejor no es que no avance, sino que soy como un cangrejo que camina del revés.
No, demasiado positivismo. Poco propio de mi.
Lo mejor es sentirse libre en este mundo tan cerrado. Abramos un poco más la mente, y cerremos un poco más el corazón, que sino se llena de gente-bomba. Y el corazón no necesita bombear más de lo debido.
Aunque el mío parece un colador, lleno de agujeros.
Tengo un reloj roto. Cuando vaya a llevarlo a arreglar de paso dejo mi corazón. Un par de tiritas bastan, yo creo.
Al menos mi cabeza está en orden. Bueno, está en un desorden que para mi es perfecto. Admito que soy una persona que mucha gente cree que conoce. Pero no es así. Y cuando digo que no me conocen, es que solo saben lo que cualquiera puede saber de mi. Por eso valoro tanto a la gente que ha sabido hacer el puzzle y hacerme cantar como un gallo al amanecer, que sin darse cuenta está haciendo 'kikiriki'. Sin pensárselo. Solo porque sí. Si una persona consigue conocerme es porque ha conseguido hacer que yo haga 'kikiriki'. Sin pensarlo. Esa gen que ha sabido descifrarme, les quiero. Qué cojones. Les adoro. Y son pocos. No voy a decir la cifra, tal vez solo sea 1, 2.. Pero si alguien sabe descifrarme, lo sabe. Sabe que ha conseguido algo difícil.
Porque yo soy un puzzle de esos de 50.000 piezas. Solo los elegidos saben que piezas encajan. Y el puzzle no tiene por qué estar completo. También es bonito si hay piezas perdidas. Al fin y al cabo, lo imperfecto es lo más cercano a la perfección.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Yo no soy difícil, yo soy imposible.

+Estoy asustada por el futuro.  Puedes tomar una foto de algo que ves, ¿en el futuro estaremos ahí? Puedes escalar hasta llegar al sol o escribir una canción que nadie cantó o hacer algo que nunca antes se ha hecho.
-¿Estas perdido o incompleto? ¿Te sientes como un puzzle y no puedes encontrar tu pieza perdida? Dime, ¿cómo te sientes?
+ Bien, me siento como si los demás hablaran un lengua que no entiendo, y me están hablando.
-Así que no sabes a donde vas y solo quieres hablar, y sientes que vas hacia un lugar en el que ya estuviste.
+Sí.
-No le pediste nada a nadie pero te sientes ignorado.
+Sí. Malditas oportunidades perdidas. ¿Soy yo parte de la cura o de la enfermedad? Quiero vivir la vida y nunca ser cruel. Quiero vivir la vida y ser buena para ti, y para el resto. Y quiero volar y nunca bajar. Y vivir mi vida con amigos alrededor. Nunca cambiamos, ¿o sí?
-No, no...
+Nunca aprendemos, ¿o sí?
-...
+Así que quiero vivir la vida y siempre ser sincera. Oh, y me temo que no tengo un alma que salvar. Sí, he pecado todos los días. Todo el mundo dice que soy una idiota con las personas que más quiero. Todo el mundo dice que es estúpido lo que hago.
-Verás, nuestros hogares, lugares dónde hemos crecido, todos estamos acabados. Aunque vivimos en un bonito mundo, todos estamos acabados.
+Eso es lo que me asusta del futuro. Estar acabada.
-Todos estaremos acabados en el futuro. Pero te prometo una cosa, yo siempre cuidaré de ti. Eso es lo que haré. Ese será mi futuro.
+No lo merezco.
-¿Por qué no?
+Tal vez quieres hacerme cambiar. Pero yo no cambio para bien.
-Pero...
+No hay peros que valgan. Yo no soy difícil, yo soy imposible.

domingo, 11 de agosto de 2013

Quemazón.

Quemazón en mi cabeza.
Cada día más pensamientos se dan de hostias contra mi cabeza. No, yo no soy como el resto, mis pensamientos no me rallan, a mi me destruyen. Autodestrucción, que palabra tan bonita.
Tengo siempre la impresión de que soy masoquista; me gusta que me hagan daño, me gusta hacerme daño, me gusta sufrir. En realidad nunca he conocido la mente de un masoquista. Tal vez no les guste sufrir, tal vez... tal vez solo crean que se merecen sufrir y por eso se hacen daño o se dejan hacer daño por el resto.
A mis sufrir no me gusta, pero tal vez sea eso, tal vez mi mente maquinea planes contra mi, el subconsciente, que es muy jodido. Además, yo soy de esas personas que no pueden evitar demostrar cuándo y cuánto les duele algo.
Pero bueno, que soy masoquista. A mi mente le apetece hacerme sufrir, y los pensamientos son los martillos que me golpean diariamente. Y tal vez hago daño a mi alrededor de esta manera pero no lo hago aposta... (¿o sí?)

viernes, 9 de agosto de 2013

Un consejo: nunca falles a quien te quiere de verdad.

El problema de algunas personas es que, para conseguir cosas temporales, empeñan todo lo que tenían asegurado desde hace tiempo. Y es difícil asegurar algo temporal. Bueno, como bien dice la palabra, es temporal. Aunque nada es para siempre, en cambio los 'nunca' si que existen. Qué injusto, ¿no?
Menos mal que nadie oye todo lo que pienso. Posiblemente me tacharían de lunática, o algo peor, ¿quién sabe? Y hablando de pensamientos lunáticos, loca me vuelven a mi los recuerdos.
Dejó de doler, pero se quedó la marca. Cada recuerdo que actúa con odio en mi memoria, porque todos, los buenos y los malos, todos me clavan espinas en el corazón. ¿Cómo es posible? Algo que habita en mi mente que haga tanto daño al corazón. Bah, imposible.
Aferrarse a imposibles es una maravillosa forma de estar muerto en vida, y los imposibles se hayan en el futuro, y siendo negativa como soy, creo que hay tantas cosas imposibles que prefiero no mirar al futuro. Soy de las que se entretienen echando un vistazo al pasado, porque al fin y al cabo el presente es un instante y nadie es capaz de mirar a través de él.
Y hablando de cosas jodidas, qué jodido es no sentirse querido, ¿verdad?
Lo malo es que quién mendiga cariño solo recibe lástima.
Ojalá pudiese vivir en un recuerdo en blanco y negro. Soy amante de los recuerdos, son experiencias que he vivido y que nunca más volveré a vivir o al menos no serán iguales. Quiero vivir en un recuerdo.

sábado, 20 de julio de 2013

Recopilando momentos.

Cuando das lo mejor de ti pero no tienes éxito, cuando consigues lo que quieres pero no lo que necesitas, cuando estás muy cansado pero no puedes dormir, y las lágrimas caen por tu cara cuando pierdes algo que no puedes reemplazar... ¿Puede ser peor? Cuando quieres tanto a alguien como para dejarlo ir. Si nunca lo intentas nunca sabrás cuanto vales. Te prometo que aprenderé de mis errores. Nadie dijo que sería fácil, pero tampoco que sería así de difícil. Nada de esto significa que no merezca lo que tengo, ni mejor ni peor. Simplemente, me perdí... Tú puedes ser un gran pez en un pequeño estanque, pero no significa que hayas ganado porque a la larga puede venir uno más grande. Y vas a estar perdido. Y yo perdí la cabeza, y ahora pienso en todas las estupideces que dije. Y entonces intento correr, y pienso en todas las estupideces que he hecho. Yo nunca quise causarte problemas, yo nunca quise hacerte mal, y si alguna vez te causé problemas, no, yo nunca quise hacerte daño. Y aquí estoy, en mi pequeña burbuja, pensando. Tú me pusiste en un estante y me guardaste para ti. Y aquí es donde permanezco, y tú permaneces conmigo. Perderse y luego encontrarse. Me abriste los ojos y me hiciste darme cuenta de lo que no podía ver. Perdonar pero no olvidar. Yo estaba perdido y crucé lineas que no debí cruzar, estaba perdido, sí... Estaba asustado, cansado y poco preparado. Si te vas y me dejas aquí solo entonces esperaré por ti. ¿Qué pasaría si no hubiese nada malo, nada bueno? ¿Qué pasaría si me equivoco y no pudiera reparar lo que hice mal? ¿Qué pasaría si tú decidieras no quererme más a tu lado?

sábado, 6 de julio de 2013

No sé.

Me siento inspirada. Bueno, más que inspirada.. que necesito desahogarme (supongo). Llevaba un tiempo haciéndolo con pluma y papel, y lo digo literalmente. Mi abuelo sabe que me gusta escribir y me regaló su pluma de la suerte, aunque no tenía mucha tinta pero supongo que si estuviera completa me habría mentido con eso de la suerte. El caso es que desahogarme en papel es todo mucho más privado, pero siendo sincera, me gusta que alguien me lea, aunque no le importe nada lo que escribo y me lea por aburrimiento. Además, si mi madre leyera todo lo que escribo en mis papeles, estoy segura de que se preocuparía demasiado, y no es lo que quiero.
Porque al fin y al cabo es de ahí de donde parte todo mi problema. Y sé que mucha gente piensa que me hago la víctima, que siempre voy de deprimida por la vida y contando mis problemas... Creedme cuando os digo que solo cuento una pequeña parte en público, el resto de problemas se los cuento a una o dos personas de confianza. Y ya. Y bueno, ese es otro problema, la confianza. Porque soy una persona que cuanto más quiere a alguien más confianza tiene con esa persona, aunque esa persona no le haya demostrado nada. Qué tonta, ¿no? Pues sí, pero por suerte acaban encariñándose de mi y confiando en mi.
Bueno, ¿por suerte? .... Creo que por un lado, no. No porque hay problemas cuando eso pasa. Yo hago daño, a mi y a esas personas. Son pocas, han sido pocas. 3 personas son las únicas que han conocido esa faceta. No gusta, y a mi menos. Y es malo porque cuanto más me quieren más dicen que no pasa nada pero voy aumentando mis enfados y va aumentando todo y bueno, es que la gente tiene límites, ¿no? Y bueno, no sé, esto es todo muy confuso. La gente dice que sé escribir y la verdad es que podría explicar todo esto mucho más interiormente, con pelos y señales, pero paso. Estas cosas prefiero dejarlas a interpretación, y solo a poca gente (privilegiada (?)) les contaré todo muy a fondo. Y no sé, eso es todo, solo quería que supieseis que por la calle voy sonriendo y no es una sonrisa falsa del todo, pero a veces en mi casa sonrío y es la cosa más falsa que pueda hacer.