sábado, 20 de julio de 2013

Recopilando momentos.

Cuando das lo mejor de ti pero no tienes éxito, cuando consigues lo que quieres pero no lo que necesitas, cuando estás muy cansado pero no puedes dormir, y las lágrimas caen por tu cara cuando pierdes algo que no puedes reemplazar... ¿Puede ser peor? Cuando quieres tanto a alguien como para dejarlo ir. Si nunca lo intentas nunca sabrás cuanto vales. Te prometo que aprenderé de mis errores. Nadie dijo que sería fácil, pero tampoco que sería así de difícil. Nada de esto significa que no merezca lo que tengo, ni mejor ni peor. Simplemente, me perdí... Tú puedes ser un gran pez en un pequeño estanque, pero no significa que hayas ganado porque a la larga puede venir uno más grande. Y vas a estar perdido. Y yo perdí la cabeza, y ahora pienso en todas las estupideces que dije. Y entonces intento correr, y pienso en todas las estupideces que he hecho. Yo nunca quise causarte problemas, yo nunca quise hacerte mal, y si alguna vez te causé problemas, no, yo nunca quise hacerte daño. Y aquí estoy, en mi pequeña burbuja, pensando. Tú me pusiste en un estante y me guardaste para ti. Y aquí es donde permanezco, y tú permaneces conmigo. Perderse y luego encontrarse. Me abriste los ojos y me hiciste darme cuenta de lo que no podía ver. Perdonar pero no olvidar. Yo estaba perdido y crucé lineas que no debí cruzar, estaba perdido, sí... Estaba asustado, cansado y poco preparado. Si te vas y me dejas aquí solo entonces esperaré por ti. ¿Qué pasaría si no hubiese nada malo, nada bueno? ¿Qué pasaría si me equivoco y no pudiera reparar lo que hice mal? ¿Qué pasaría si tú decidieras no quererme más a tu lado?

sábado, 6 de julio de 2013

No sé.

Me siento inspirada. Bueno, más que inspirada.. que necesito desahogarme (supongo). Llevaba un tiempo haciéndolo con pluma y papel, y lo digo literalmente. Mi abuelo sabe que me gusta escribir y me regaló su pluma de la suerte, aunque no tenía mucha tinta pero supongo que si estuviera completa me habría mentido con eso de la suerte. El caso es que desahogarme en papel es todo mucho más privado, pero siendo sincera, me gusta que alguien me lea, aunque no le importe nada lo que escribo y me lea por aburrimiento. Además, si mi madre leyera todo lo que escribo en mis papeles, estoy segura de que se preocuparía demasiado, y no es lo que quiero.
Porque al fin y al cabo es de ahí de donde parte todo mi problema. Y sé que mucha gente piensa que me hago la víctima, que siempre voy de deprimida por la vida y contando mis problemas... Creedme cuando os digo que solo cuento una pequeña parte en público, el resto de problemas se los cuento a una o dos personas de confianza. Y ya. Y bueno, ese es otro problema, la confianza. Porque soy una persona que cuanto más quiere a alguien más confianza tiene con esa persona, aunque esa persona no le haya demostrado nada. Qué tonta, ¿no? Pues sí, pero por suerte acaban encariñándose de mi y confiando en mi.
Bueno, ¿por suerte? .... Creo que por un lado, no. No porque hay problemas cuando eso pasa. Yo hago daño, a mi y a esas personas. Son pocas, han sido pocas. 3 personas son las únicas que han conocido esa faceta. No gusta, y a mi menos. Y es malo porque cuanto más me quieren más dicen que no pasa nada pero voy aumentando mis enfados y va aumentando todo y bueno, es que la gente tiene límites, ¿no? Y bueno, no sé, esto es todo muy confuso. La gente dice que sé escribir y la verdad es que podría explicar todo esto mucho más interiormente, con pelos y señales, pero paso. Estas cosas prefiero dejarlas a interpretación, y solo a poca gente (privilegiada (?)) les contaré todo muy a fondo. Y no sé, eso es todo, solo quería que supieseis que por la calle voy sonriendo y no es una sonrisa falsa del todo, pero a veces en mi casa sonrío y es la cosa más falsa que pueda hacer.

viernes, 7 de junio de 2013

Difícil expresarlo.

Muchas personas a veces no me entienden. ¿Por qué tacho 'a veces'? Porque fingen entenderme, porque dicen que todo lo comprenden, pero no lo hacen. No se puede juzgar a mal a una persona que está intentando entenderte, que se come la cabeza por ponerse en tu lugar, que intenta ayudarte pase lo que pase.
Sí, hablo de mi.
Yo tendré muchos defectos, más que virtudes sin duda, pero si hay algo que me identifica es preocuparme demasiado por ciertas personas. Yo no soy persona cariñosa con todo el mundo, no doy abrazos a cualquiera, ni digo 'te quiero' porque me apetezca. Yo o lo siento o nada. A mi me importa poco lo que la gente piense de mi pero lo que piense la gente que me importa, es lo más importante. Y valorar los pequeños detalles, y valorar a la gente, y valorar todo lo que tenemos. Y perder el orgullo cuando sea necesario, y conservar la dignidad sin arrastrarse tras de nadie, y ser feliz con la simple carcajada de personas que te importan.
Y darte cuenta de que la autoestima puede derrumbarse en un instante, y una sonrisa caída, una expresión que pasa de todo a nada.
Y todo esto, este cúmulo de cosas soy yo, la que confía en pocos, la que si la fallas deja de confiar, la que tiene sus preferencias como todo el mundo, la que quiere con locura, la que solo es cariñosa con ciertas personas. Y yo elijo en quién confiar, aunque no puedo elegir a quién querer. Pero las cosas son como son.
Y si te he dicho 'te quiero' de corazón, si te lo he demostrado y te he dado mi confianza, creedme, es la mejor señal que puedes tener de mi cariño.



lunes, 3 de junio de 2013

Problemas. (?)

Cuando te pones a pensar... malo. Muy malo.
Rayarse es algo muy común en los adolescentes, nos rayamos por cualquier gilipollez, pero lo mío no es normal.
No es normal porque la gente suele decir que están deprimidos, tristes, pero les dura.. ¿cuánto? ¿Un mes máximo? Y tendrán razones de que les ha dejado el novio, de que tienen broncas con la familia o amigos... A esa gente cuando les preguntas '¿a quién hay que pegar?' te contestan una persona ajena.
Cuando me lo preguntas a mi no.
Es que no sabéis lo duro que es odiarse a una misma, saber que estás haciendo las cosas mal y aún así seguir haciéndolas, hacer creer a todo el mundo que eres buena persona cuando en realidad eres ese monstruo que tanto temen, y que tanto odias tú. Que te has convertido en ese estereotipo de persona que odiabas y sigues odiando, pero al fin y al cabo eres así, ese estereotipo. Y te martirizas todas las noches, llorando, depresión tras depresión, saliendo con una sonrisa a la calle, pasándotelo bien, pero te quedas un minuto sola y te pones a pensar, y ya estás mal. Y la gente te dice que si eres bipolar, que qué cambios de humor tan repentinos, y tú piensas que sí, que eres gilipollas más que bipolar, y que deberías ser feliz porque esta etapa de la vida es de aprovechar. Pero no puedes, sabes que te cuesta, sabes que eres imposible.
Y FINGES DIARIAMENTE , pero joder, ¡joder! No puedes más, te derrumbas, caes. Todos te preguntan, contestas a todos pero a muy pocos les dices la verdad, y ya no sabes si les importas o solo sientes curiosidad, y empiezas a desconfiar... Por eso confío en tan poca gente, por eso solo hay un par de personas, si acaso tres, que puedo contarles todo. Y aún así me pregunto si les importo, porque si hay algo que me duele en el alma es el querer tantísimo a la gente y que luego ellos no sientan igual.

martes, 28 de mayo de 2013

Te doy las gracias, música.

Para muchos la música es una simple pieza de letras y sonidos con ritmo. Para muchos es simple ruido.
Para mi no.
La música siempre ha sido una debilidad para mi. De pequeña me encerraba en mi habitación a escuchar los discos de los grupos que más me gustaban, o iba a la boardilla a cantar con mi micrófono, o tocaba la guitarra que me habían regalado de pequeña, o simplemente cogía dos bolígrafos y hacía que una simple mesa fuese una genial batería.
La música era todo para mi, soñaba con ser de mayor cantante, guitarrista, cualquier cosa relacionada con la música. Tocaba la flauta en clase y me sentía bien, incluso en las clases de música cuando el profesor ponía música clásica me sentía bien, a todos les aburría pero a mi me llenaba, me gustaba intentar adivinar qué instrumentos tocaban una pieza y qué instrumentos otra.
Pero la música no solo ha sido eso para mi. La música me ayudó, y me ayuda.
¿Sabéis esa sensación de vacío, de odiarte a ti misma, de sentir que no le importas a nadie y que te mereces ese trato? La música no me ayuda para sentirme diferente ni pensar distinto, pero... Cuando duermo, sueño o tengo pesadillas, y escapo de lo real durante unas horas. La música me hace sentirme así despierta. La música me hace soñar, llorar, reír... Me hace sentir cosas que no son reales, como los sueños, me aleja de la realidad en la que estoy sumergida. Por eso y por mucho más te doy las gracias, música. 

jueves, 23 de mayo de 2013

Los que ayer dieron la cara por mi, son por los que hoy, yo me la parto.

Vamos a ver, seamos claros, seamos sinceros. No es difícil saber por quién darlo todo y por quién no. No es complicado darse cuenta de quién te merece y a quién debes ignorar. ¿Lo es? No, no lo es, y todos lo sabemos. Pero estoy hablando con la cabeza, con la lógica. No estoy hablando con el corazón.
Hablando con el corazón no es tan fácil. La cabeza sabe qué personas deben estar en nuestras vidas, a quiénes deberíamos querer y a quienes no, pero el corazón no es tan fácil de domar. Cuando quieres a personas que no te quieren, cuando quieres a personas que te hacen o te han hecho daño, cuando sabes que no deberías quererles, que deberías dejarles en paz, darles la espalda por todo lo que te han hecho... Pero no puedes. Puto corazón envenenado, deja de joderme la existencia, haz caso a la cabeza, deja de dominar mis sentimientos. Puto corazón alocado, que prefieres el bien de esas personas a las que quieres en vez del tuyo propio, que prefieres que te traicionen a traicionar tú, que prefieres ser roto antes que romper. Puto corazón, deberías dejarle un poco de opinión a la razón.

sábado, 6 de octubre de 2012

Busquemos nuestro paraíso.

No te conformes con dar lo mejor de ti. Eso a nadie le vale. En este mundo, el ser humano es codicioso, ambicioso, demasiado a veces. No tienes que demostrarle nada a nadie, la gente no te hará caso, todos viven en un mundo. ¿Sabes una cosa? Solo hay una persona a la que debes demostrarle que eres fuerte, o que vales mucho, a ti mismo. Al fin y al cabo, solo deberíamos preocuparnos por nosotros mismos, pero poca fortuna tuvimos y nos solemos preocupar por otras personas, y siempre hay una o varias personas que, aunque nosotros nos preocupemos por ellos, no recibimos esa misma preocupación. Ojo por ojo, sonrisa por sonrisa, lágrima por lágrima. Seamos felices. No nos preocupemos por el futuro, las cosas suceden porque sí, disfrutemos del presente, con sus pros y sus contras. Luchemos por ser los que siempre hemos querido ser, y también luchemos por evitar ser quien de pequeños tanto odiábamos. No nos convirtamos en robots de la sociedad, pensemos por nosotros mismos. Vivamos. Busquemos nuestro paraíso.