domingo, 2 de octubre de 2016

Mi yo

Desde hace años tengo un sentimiento de vacío intenso, años que se han pasado rápido pero se han hecho eternos. Es un vacío que no sé de dónde viene ni cómo pararlo. Intento llenarlo con personas que no se merecen entrar en este pozo. Sufro por ellos y sufren por mi. Que me falta esa sonrisa que tenía de pequeña, esa que tanto recuerdo y tan difícil es de conseguir, y me toca luchar el doble que cualquiera para ser feliz. Que no me quiero, que mi corazón es de mucha gente menos mío. Que ha llegado el otoño a mi otra vez con esas hojas cayendo casi al mismo ritmo que mis ganas de seguir luchando. Disminuyo mi ritmo cardíaco porque bombeo demasiado dolor y tengo que hacer lo que sea por sobrevivir a esta mierda que me ha tocado vivir, que me ha tocado ser. Que mis heridas de guerra no consiguen curarse y cada día hay una cicatriz nueva con un cuento que contar. Hay moralejas que es mejor guardarse. Y es que me mata pensar en mi misma del miedo atroz que tengo a esa persona que vive en mi. Que me odio y que te quiero, pero también te odio y es que joder, yo muero por dentro. Ya no sé si soy la mala o la buena, si son mis abrazos los que duelen o los vuestros, si debería alejarme del dolor o seguir afrontándolo. Me está comiendo viva. Me asusta despertarme porque no sé qué me tiene preparado el azar. Tal vez me toque ser feliz o tal vez quiera volver a dormirme y soportar las falsas pesadillas que, por mucho que acojonen, solo son sueños.



https://www.youtube.com/watch?v=kRen7Xs-pd8


sábado, 3 de septiembre de 2016

¿Descarrilan tus sentimientos?


La emoción más primitiva del ser humano es el miedo. 
Ni la soledad, ni el amor, ni el dolor.
El miedo a la soledad, al amor, al dolor.
Es comer angustias día tras día y asistir a doctores que te medican contra tu explosión. 
No nos engañemos, pocos cortan el cable correcto, los demás posponen la detonación de ese jodido miedo que tienes dentro y no sale ni con dulces cantos de sirena. 
Dentro, muy adentro, configurando tu vida y destronando al resto de emociones, creando estalactitas que gotean con lentitud un dolor pequeño pero intenso. 
Uniendo heridas en una sola dirección, porque viceversa no quiere unirse a la relación. 
Inaguantable.


¿Sabes cómo se siente? 
Viajar en tren y que descarrilen los sentimientos, digo. 

jueves, 21 de abril de 2016

La hipérbole del te quiero.

La hipérbole del te quiero tiene impresa un paralelismo con el odio.
Y para desgracia de todos, este último posee una forma ignífuga de ser.
Lápida de la caja fuerte del amor,
del diario de amistad,
del pecado familiar.
Puente de acero indestructible, tan fácil de cruzar. No sabemos quedarnos quietos.

Si esto es querer

    que alguien me detenga.


martes, 1 de marzo de 2016

Oda al Karma.

Ya no estamos hechos de esa pasta dura que hacía de armadura en los días más triviales,
ni estamos acostumbrados a esconder la cabeza en el caparazón para evadir puñales.
Ya no ocultamos nada a ojos de todos, y escondemos mucho en corazones ajenos,
sí,
ajenos a todo lo que aguantas día a día, sabiendo tú lo que aguantan ellos con tu peso.
Siendo el punto gravitatorio de si mismos, mientras yo tengo complejo de Luna.
No te odio por quién eres, sino por quién soy yo.
Una oda al Karma, que nunca ha querido hacer daño.

domingo, 17 de enero de 2016

El futuro ya no es lo que era.

Dejamos de perdernos en los ojos de la gente y nos desvanecemos en un mar de pensamientos erróneos que sirven de aliciente para la desesperación, la depresión y la angustia en un presente enrarecido.
Nos metemos mierdas en el cuerpo para compensar la cantidad de porquería que aferramos en nuestra cabeza, abrazándola con tanta ternura que nos consume.
Ya no miramos al mañana con ojos de lucero, y ya no suena esa sinfonía que nos incitaba a saltar sobre charcos... Ahora todo es cobardía en un mundo de débiles donde los fuertes no somos nosotros, son nuestros sentimientos.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Por favor, quédate.

Quédate en el umbral de color
dolor para los pesimistas,
malabaristas de una realidad no iluminada
laureada de sus verdades dolorosas.

Piadosas mentiras aquellas que te desvelan por la noche
broche de un intento fallido de felicidad.
Maldad encubierta en una cara alegre
pesebre de un triste intento de buscar atención.

Por favor, ten cuidado con las mentiras que crees, no pases de ese umbral de color.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Sinceramente, disfruto cuando te veo feliz.

Que la tristeza no embargue tu luna,
que tu luna deslumbre mis mares.
Y que mis mares
nunca,
nunca, nunca
desborden tus ojos.