sábado, 3 de septiembre de 2016

¿Descarrilan tus sentimientos?


La emoción más primitiva del ser humano es el miedo. 
Ni la soledad, ni el amor, ni el dolor.
El miedo a la soledad, al amor, al dolor.
Es comer angustias día tras día y asistir a doctores que te medican contra tu explosión. 
No nos engañemos, pocos cortan el cable correcto, los demás posponen la detonación de ese jodido miedo que tienes dentro y no sale ni con dulces cantos de sirena. 
Dentro, muy adentro, configurando tu vida y destronando al resto de emociones, creando estalactitas que gotean con lentitud un dolor pequeño pero intenso. 
Uniendo heridas en una sola dirección, porque viceversa no quiere unirse a la relación. 
Inaguantable.


¿Sabes cómo se siente? 
Viajar en tren y que descarrilen los sentimientos, digo. 

jueves, 21 de abril de 2016

La hipérbole del te quiero.

La hipérbole del te quiero tiene impresa un paralelismo con el odio.
Y para desgracia de todos, este último posee una forma ignífuga de ser.
Lápida de la caja fuerte del amor,
del diario de amistad,
del pecado familiar.
Puente de acero indestructible, tan fácil de cruzar. No sabemos quedarnos quietos.

Si esto es querer

    que alguien me detenga.


martes, 1 de marzo de 2016

Oda al Karma.

Ya no estamos hechos de esa pasta dura que hacía de armadura en los días más triviales,
ni estamos acostumbrados a esconder la cabeza en el caparazón para evadir puñales.
Ya no ocultamos nada a ojos de todos, y escondemos mucho en corazones ajenos,
sí,
ajenos a todo lo que aguantas día a día, sabiendo tú lo que aguantan ellos con tu peso.
Siendo el punto gravitatorio de si mismos, mientras yo tengo complejo de Luna.
No te odio por quién eres, sino por quién soy yo.
Una oda al Karma, que nunca ha querido hacer daño.

domingo, 17 de enero de 2016

El futuro ya no es lo que era.

Dejamos de perdernos en los ojos de la gente y nos desvanecemos en un mar de pensamientos erróneos que sirven de aliciente para la desesperación, la depresión y la angustia en un presente enrarecido.
Nos metemos mierdas en el cuerpo para compensar la cantidad de porquería que aferramos en nuestra cabeza, abrazándola con tanta ternura que nos consume.
Ya no miramos al mañana con ojos de lucero, y ya no suena esa sinfonía que nos incitaba a saltar sobre charcos... Ahora todo es cobardía en un mundo de débiles donde los fuertes no somos nosotros, son nuestros sentimientos.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Por favor, quédate.

Quédate en el umbral de color
dolor para los pesimistas,
malabaristas de una realidad no iluminada
laureada de sus verdades dolorosas.

Piadosas mentiras aquellas que te desvelan por la noche
broche de un intento fallido de felicidad.
Maldad encubierta en una cara alegre
pesebre de un triste intento de buscar atención.

Por favor, ten cuidado con las mentiras que crees, no pases de ese umbral de color.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Sinceramente, disfruto cuando te veo feliz.

Que la tristeza no embargue tu luna,
que tu luna deslumbre mis mares.
Y que mis mares
nunca,
nunca, nunca
desborden tus ojos.

sábado, 7 de marzo de 2015

Cristal.

Ella entró en la casa                                                                     y salió de allí
con pedacitos de cristal                                                               con pedacitos de corazón
penetrando su piel                                                                       desperdigados por doquier.